lunes, abril 10, 2006

REPORTEROS DE GUERRA, ¿UN TRABAJO O UNA VOCACIÓN?

El 4 y 5 de abril se celebró en Málaga el III Seminario Internacional de Reporteros de Guerra organizado por Estepona Ciudad del periodismo. Como es habitual se inauguró con los mayores representantes de la organización, como el alcalde de Estepona y supuestamente la rectora de la universidad de Málaga que sufrió una transformación en el Director general de comunicación y protocolo Miguel de Aguilera. (La rectora al parecer no pudo asistir). Otra baja por motivos de trabajo fue la ponente Olga Rodríguez de Cuatro TV. Durante los dos días de exposición disfrutamos y sufrimos de varios ponentes. El primer lugar contamos con la presencia de Fran Sevilla de RNE, Bru Rovira de La Vanguardia, Javier Bauluz fotógrafo Freelance, Pedro Pulgar de la Opinión de los Ángeles, Ramón Lobo de El País y con Alberto Sotillo de ABC. Durante aproximadamente las ocho horas de conferencia destacamos varios detalles. El primer ponente junto con Ramón Lobo, fueron los mejores recibidos. Esto se debió a que se limitaron a contar experiencias de una forma clara y con un toque de humor que interesó a todo el público. El resto se limitó a leer unos apuntes sobre periodismo que podían ser útiles pero no interesantes. Una exposición curiosa fue la de Sotillo, este no tuvo tiempo casi ni para presentarse, pero nos deleitó con un poema durante sus escasos cinco minutos delante del micro. El que peor lo pasó fue el pobre Javier (premio Pulitzer), ya que vino sin los medios apropiados y tuvo demasiados fallos técnicos, aunque esto no enturbió su gran trabajo fotográfico que nos dejó a todos con un nudo en el estómago.

El día siguiente fue más corto y ameno. Los oponentes fueron tres, Javier Espinosa de El Mundo, Pascale Bourgeaux de RTBF y Mercedes Gallego de Grupo Vocento en Usa.

El reportero del Mundo tomó como tema central la moral de los reporteros de todos los países en cuestión de protección a la hora de trabajar, pero este tema tan filosófico no consiguió atraer la atención debido a las formas de presentarlo. (Leer unos apuntes muy bien redactados y encima equivocarse y leer la misma frase dos veces, hace que uno se desvíe de lo importante). La siguiente en exponer fue mucho más práctica y nos enseñó con material gráfico el caso Couso, al cual ella misma le ha dedicado mucho esfuerzo. Su forma de presentar los hechos estaba muy bien ordenada, planteó varias preguntas personales, después expuso el tema y finalmente dejó que reflexionáramos sobre las preguntas anteriormente citadas. Fue breve y a pesar de ser extranjera supo expresarse muy bien. La guinda la puso Mercedes con su dedicación a la mujer en la guerra. Sus experiencias y sus historias nos cautivaron a todos y dieron respuesta a la pregunta que en un principio nos hemos formulado, el periodismo de guerra es una vocación.

Por último destacamos el homenaje a Julio Anguita. Mercedes, que fue su compañera, le dió el toque de emoción, y la madre de Julio cerró el seminario dedicándoselo no sólo a su hijo, sino a todas las mujeres, siguiendo así con el discurso de Mercedes.

Pese a la falta de organización tanto técnica como administrativa, la recogida de firmas y la entrega de diplomas fue un caos, el seminario mereció la pena tanto en su ámbito profesional como personal. No faltó política y protesta. Los ponentes supieron en su mayoría ganarse al público y el público con sus preguntas supo ganarse a los ponentes. Pero algo que no podemos pasar por alto es la falta de la rectora, ya que era la primera vez que Estepona Ciudad del periodismo venía a la universidad de Málaga, aunque nuestros profesores y representantes supieron dar la cara.

Fuentes:
Asistencia por parte de varios miembros del grupo.

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